Las dietas hipocalóricas

LAS DIETAS HIPOCALÓRICAS.

 

Durante un largo período de tiempo, las dietas hipocalóricas se han empleado para la pérdida de peso corporal y muchas son las personas que han sucumbido a su efecto. Pero después, viene el conocido “efecto rebote” (aspecto que no detallaremos en esta ocasión), ocasionado por un aumento prolongado de grandes ingestas de comidas por realizar un mal uso de las dietas hipocalóricas.

Es necesario conocer aspectos fisiológicos de todo este proceso. Hay muchas hormonas y señales químicas que participan en el sistema fisiológico, pero los relevantes, entre otros, son la leptina (hormona segregada por la grasa e influye en la ingesta y en el gasto calórico, ya que es un indicador del cerebro de la energía acumulada en el cuerpo) y el hipotálamo (que responde a esta información mediante el apetito o el gasto energético). Cuando la leptina le indica que las reservas están bajando, responde con “ganas de comer” y con la reducción del metabolismo para conservar energía y recuperar el nivel de grasa que tenía establecido.

Por ello, es importante adaptar la alimentación al individuo y sus necesidades. Por ejemplo:

 

- Emplear el efecto saciante de los alimentos. Comer más proteína, más verdura, alimentos con alta densidad nutricional. En diversos estudios, el consumo de desayunos ricos en proteína ha demostrado aumentar los niveles de saciedad durante el resto del día, mejorar la composición corporal y potenciar la pérdida de peso junto con una dieta hipocalórica

- Reducir los triglicéridos para mejorar la entrada de leptina al cerebro, mediante la reducción de hidratos de carbono refinados.

- Resetear la leptina de vez en cuando, incluyendo días de recargas o re-feed, si sigues una dieta baja en carbohidratos y realizar alguna comida trampa, sin culpabilidad. La frecuencia y uso dependerá del tipo de individuo.

- No reducir calóricas a base de limitar las grasas, ya que ralentizará su uso metabólico

- Evitar los snacks. El metabolismo se modifica por no comer hasta la saciedad día tras día, no por estar tres horas in comer.

- Probar alguna estrategia de ayuno intermitente. Acostumbrar a tu cuerpo a no recibir calorías cada poco tiempo, le ayuda a regular mejor sus niveles de energía, reduciendo la ansiedad.

 

Todo ello son medidas empleadas para una mejor adaptación del individuo, logrando una mejor respuesta, una reducción de la grasa corporal, y una mejor respuesta fisiológica. Con ello, no solo es necesario una dieta hipocalórica, sino que es primordial una planificación adecuada, desde el punto de vista nutricional y alimentario.

3 Comentarios

  1. Siempre me fastidió que los médicos dieran dietas de 1000 calorías para perder peso, sin tener en cuenta las características personales de cada uno. Me ha parecido interesante este artículo. ¿Podrían escribir alguno sobre la dieta vegana?

  2. He leído con gran interés su artículo sobre Las dietas
    hipocalóricas y puedo decir que es uno de los mejores artículos que he leído.
    Es por eso que quiero compartir un sitio web que me ha ayudado mucho a perder peso, y ahora estoy feliz de nuevo: https://bit.ly/3bWh8jG

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